Saltar al contenido principal

Colonia del Sacramento en un día

El Barrio Histórico se recorre caminando y sin apuro. Una forma de organizar la jornada para llegar con tiempo a lo que Colonia hace mejor: el atardecer sobre el río.

Atardecer anaranjado sobre el Río de la Plata con siluetas de pescadores en la orilla y un velero a lo lejos
Foto: Ari Crespo / Unsplash (vía Wikimedia Commons) · CC0 1.0

Colonia del Sacramento se puede visitar en un día, y esa es buena parte de su encanto: está lo bastante cerca de Montevideo como para salir temprano y volver de noche, y es lo bastante chica como para recorrerla entera a pie.

El Barrio Histórico, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1995, conserva el trazado irregular de la fundación portuguesa. Eso explica algo que sorprende al llegar: las calles no forman la cuadrícula española habitual, se acomodan al terreno.

Dejar el auto y caminar

La primera decisión del día es la más importante, y es no manejar dentro del casco. Las calles empedradas son angostas, muchas tienen sentido único y el empedrado original no está pensado para el tránsito. Conviene estacionar en el perímetro y entrar caminando.

El barrio se cruza de punta a punta en unos veinte minutos de caminata tranquila, así que no hay ninguna distancia que justifique subirse de nuevo.

Lo que se ve, en orden razonable

  • La Calle de los Suspiros, la postal más conocida, con su empedrado en declive hacia el río.
  • El faro y las ruinas del convento de San Francisco, que se pueden subir para tener la vista completa del casco.
  • La Puerta de la Ciudadela y el tramo de muralla reconstruido.
  • La Plaza Mayor, buena para una parada a la sombra en verano.
  • La costanera, que bordea el río y es donde termina naturalmente el paseo.

No hace falta seguir ese orden ni tacharlo como una lista. Colonia se disfruta más doblando por donde parece lindo que persiguiendo puntos en un mapa.

Guardar el atardecer

Si hay una sola cosa que conviene planificar, es esta. El sol se pone sobre el Río de la Plata y desde la costanera se ve entero, sin nada que lo tape. Es el momento en el que la ciudad se llena de gente sentada mirando al agua, y es difícil de exagerar.

Conviene mirar a qué hora oscurece según la época del año y organizar la vuelta después de eso. En verano da tiempo de sobra; en invierno, el atardecer llega a media tarde y el día se acorta bastante.

Para el regreso

La vuelta a Montevideo se hace por Ruta 1. Si el atardecer se aprovechó hasta el final, buena parte del camino va a ser de noche: vale la pena arrancar descansado, con combustible cargado antes de salir de Colonia, y sin apuro por llegar.

¿Vas a recorrer Uruguay?

Consultanos disponibilidad para tus fechas y coordinamos la entrega donde te quede cómodo.